Dante no durmió aquella noche. No era por el insomnio, ese no era un problema nuevo… Hacía años que el descanso no era una parte estable de su vida, no desde que Valentina se fue de su vida. Esta vez el problema era otro… Sus hombres aunque investigaban sobre Alejandro, le daban siempre el mismo “final” o respuesta: La boda iba a suceder.
No era una suposición. No era una corazonada. Era un hecho que con el pasar de los días cada vez se acercaba más.
El informe estaba sobre su escritorio de mad