Evidencia Comprometedora.
En días posteriores... Luca se arrepintió exactamente a las ocho de la mañana.
La noche anterior le había parecido una idea brillante aceptar quedarse en la mansión. Después de una cena larga, llena de risas y anécdotas que Dante había contado con ese tono suyo entre sarcástico y nostálgico, Luca había aceptado la invitación de quedarse en una de las habitaciones de invitados. Solo una noche, había dicho. —Para no manejar de vuelta tan tarde—. Ahora, con la luz del sol filtrándose por las corti