Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl faro de Luminaria emergía como una espina de luz en medio de la noche, brillando con una calidez que contrastaba con la niebla persistente de los días anteriores. La luna colgaba del cielo como una moneda antigua, inmensa y serena, bañando de plata las almenas y las torres, haciendo que hasta los tejados tuvieran un resplandor digno de los cuentos.
Lykos no se detuvo al cruzar la puerta principal. Sus botas resonaban contra la piedra como tambores







