Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa primavera se había instaurado con su cálida promesa, pintando de verde y flores cada rincón de Luminaria. Los cerezos en flor exhalaban un perfume dulce y melancólico, que parecía susurrar historias antiguas mientras sus pétalos caían en espirales lentas, como un ritual sagrado. La ciudad entera respiraba a un ritmo nuevo, uno que se sentía vivo en el pulso acelerado de la juventud, en las risas de los iniciados que entrenaban con fer







