Mundo ficciónIniciar sesiónLas campanas del faro repicaron tres veces, un sonido grave y sostenido que jamás se había utilizado desde la fundación de la alianza. En menos de una hora, los representantes de cada raza —vampiros, lobunos y humanos— ocuparon sus asientos en la gran sala de consejo. El ambiente era denso, como si las propias piedras del recinto contuvieran la respiración.
Las antorchas no parpadeaban. La brisa del mar había cesado. Solo el murmullo del mapa de energía mágica, extendido por Arik sob






