Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer se alzó bañado en escarlata, como si el cielo quisiera rendir homenaje a lo que estaba por comenzar. Las primeras luces teñían el mar con reflejos de fuego, mientras el viento traía un murmullo de solemnidad desde las alturas del faro. Era el inicio de una nueva era, marcada no por el conflicto, sino por la vigilancia activa y la esperanza renovada.
En la explanada que rodeaba la torre principal del faro, la Guardia Eterna aguardaba en formación perfecta. Treinta figuras






