Mundo ficciónIniciar sesiónEl gran salón del faro, una antigua cámara abovedada con ventanales que daban al mar, rebosaba de luz y expectación. Allí, bajo los arcos de piedra que habían visto milenios, Amara se encontraba frente a una treintena de jóvenes vampíricos recién iniciados. El manuscrito del Oráculo, por fin incorporado al acervo de la guardiana, reposaba en un atril de ébano, sus páginas desplegadas con runas que latían con poder contenido.
Las antorchas encendidas proyectaban un resplandor tibio so






