Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana se abrió paso lentamente, con la luz dorada filtrándose a través de las cortinas pesadas. El sonido de la lluvia de la noche había quedado atrás, y en su lugar, el canto de los pájaros y el murmullo del viento entre los árboles envolvía la habitación en un aire de quietud.
Amara despertó primero, aún acurrucada contra el pecho de Lykos. Su respiración era profunda, tranqui







