Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala aún retenía el eco de su deseo. Las runas chisporroteaban suavemente, como si intentaran guardar para sí el secreto de lo que acababa de ocurrir, mientras la luz del faro titilaba con una cadencia más pausada. Afuera, la noche se había apaciguado: el murmullo distante del mar llegaba amortiguado, y el viento no golpeaba con violencia los ventanales, sino que susurraba como una caricia.
Amara respiraba profundamente contra el pech







