Mundo ficciónIniciar sesiónEl primer golpe retumbó en la puerta del faro como un trueno que partía la madera. Amara y Lykos se miraron en un segundo de silencio cargado de todo: deseo aún ardiente, miedo contenido, y la certeza de que su intimidad había terminado.
El crujir de la madera se repitió, más fuerte, acompañado de gruñidos y un ulular inhumano que no pertenecía a lobos comunes. Lykos gruñó también, con la







