Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que siguió a la derrota del alfa oscuro no trajo alivio inmediato. Era un silencio espeso, cargado de cenizas, polvo y sangre. El eco del rugido final de la criatura todavía vibraba en las paredes de la gruta, como si la misma tierra recordara el dolor de lo que había ocurrido.
Amara permanecía de rodillas, con Eryon dormido contra su pecho, su pequeño cuerpo aún irradiando el calor residual de la energía que ha







