Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl alba rompía su lento silencio mientras la luz dorada se colaba entre las rendijas de la tienda, dibujando sombras alargadas sobre la piel todavía ardiente de Amara y Lykos. Los últimos vestigios de la noche envolvían sus cuerpos entrelazados, pero ya en sus miradas brillaba la determinación de enfrentar lo que se acercaba.
El aire fresco llegó con un suspiro, impregnado del aroma húmedo del bosque y el tenue olor a ceniz







