Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche se deslizaba sobre Luminaria con una quietud que parecía eterna, como si el mundo contuviera la respiración. Las torres del faro, bañadas por la luz plateada de la luna, se alzaban majestuosas contra el cielo estrellado, sus piedras frías y antiguas irradiando una calma engañosa. En el aire flotaba un aroma a humedad y tierra mojada, mientras el susurro del viento mecía suavemente las hojas de los árboles que rodeaban la







