Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo se volvió espeso, como si cada segundo arrastrara el peso de una eternidad. En el hospital, el tic tac del reloj se confundía con el goteo del suero, con el susurro de las máquinas, con la respiración entrecortada del dolor.
Evelyn seguía sumida en un coma profundo. Su cuerpo, inmóvil bajo las sábanas blancas, parecía librar una batalla silenciosa.







