Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana llegó sin pedir permiso, arrastrando consigo una claridad tibia que apenas lograba filtrarse por los ventanales de la habitación. Pero ni siquiera la luz del amanecer fue suficiente para disipar las sombras que se aferraban a las paredes. El aire seguía denso, saturado de verdades reveladas y secretos que apenas empezaban a salir a la superficie.
Habían dormido juntos, sí, pero no realmente. El descanso fue una ilusión. Ambos s







