Las palabras profundas de Ezra se quedaron flotando en el aire cerrado del gran salón como una confesión prohibida que barrió por completo el protocolo comercial de nuestro acuerdo de seis meses.
La madera de la chimenea soltó un último chisporroteo seco que iluminó sus facciones afiladas con un resplandor dorado, tembloroso y denso, obligando a las sombras de la estancia a danzar a nuestro alrededor. Me quedé completamente inmóvil en el suelo de la sala, con la respiración contenida y el coraz