NARRADO POR: BIANCA SERNA:
El sonido estridente y persistente de mi teléfono móvil cortó el espeso silencio que dominaba mi dormitorio como un impacto directo. Pasé los primeros instantes de la madrugada completamente estática en medio de la penumbra de la habitación, con el pulso martilleándome las costillas a una velocidad alarmante por culpa de la adrenalina.
Al estirar los dedos hacia la mesa de noche de mi viejo departamento, la pantalla parpadeaba de forma agresiva. El dispositivo mostrab