Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre París con una lentitud casi cruel. Desde la suite del hotel, las luces de la ciudad parecían titilar a lo lejos como un océano dorado. Damien estaba de pie frente al ventanal, con una copa de whisky en la mano, observando el reflejo de su propia silueta en el cristal.
La lluvia que comenzó a caer poco después de que Sophie se había marchado, ahora había cesado, sin embargo las gotas aún resbalaban por los cristales, deformando







