Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído sobre París con una lentitud casi cruel. Desde la suite del hotel, las luces de la ciudad parecían titilar a lo lejos como un océano dorado. Damien estaba de pie frente al ventanal, con una copa de whisky en la mano, observando el reflejo de su propia silueta en el cristal.







