Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj marcaba la medianoche y el ambiente parecía dispuesto para confesiones íntimas. Olivia se inclinó sobre la mesa, acercándose lo suficiente como para que Sophie no pudiera huir con evasivas.
—Estás empezando a sentir cosas por él —dijo Olivia, con un tono que no dejaba margen para excusas.
Sophie casi se atragantó con el último sorbo de café. Negó de inmediato, demasiado rápido, y esa rapidez fue su condena.
—No, claro que no. Es un acuerdo, nada más. —Su voz sali







