Mundo ficciónIniciar sesiónSophie lo vio acercarse desde el pasillo, impecable incluso sin la chaqueta, con la camisa blanca arremangada, el ceño fruncido y esa mirada que parecía capaz de ver más de lo que uno quería mostrar.
—Estoy bien —mintió, intentando recomponerse, aunque sus rodillas apenas respondían.
Damien se detuvo frente a ella. No dijo nada, pero su mirada bajó lentamente por su rostro enrojecido, el cuello húmedo de sudor, el leve temblor en sus dedos. Su mandíbula se tensó.
—No lo e







