78. Sombras comunes
El aula 2B estaba sumida en un silencio extraño.
No era un silencio absoluto, ni tampoco incómodo. Era uno de esos silencios que nacen cuando algo que no puede ser visto altera el ritmo de lo normal. Los estudiantes escribían. Otros cabeceaban tras una noche larga. Pero nadie decía palabra. Ni siquiera el profesor.
La luz sobre la pizarra parpadeó.
Una vez.
Luego dos.
Lía levantó la vista. El profesor Cassel, un hombre de más de cincuenta años con una barba blanca meticulosamente cuidada estaba