CAPITULO LXXII

El salón Hammond había alcanzado ese punto exacto en el que una fiesta deja de ser un evento y se convierte en un ecosistema.

La música seguía fluyendo baja, elegante, casi hipnótica, pero debajo de ella había otro ritmo: el murmullo constante de conversaciones, risas calculadas, copas que chocaban suavemente. El aire estaba tibio por la cantidad de cuerpos y por el perfume caro que se mezclaba sin pudor. Todo brillaba. El mármol. El cristal. La piel.

Y, aun así, Anfisa seguía siendo lo primero que muchos veían.

No porque estuviera en el centro del salón, sino porque su presencia lo alteraba. El negro de su vestido no se perdía entre los trajes oscuros: lo dominaba. La tela de ónix parecía absorber la luz alrededor de su cuerpo y devolverla solo donde ella se movía, marcando la curva de su cintura, el trazo suave de sus caderas, la línea larga de su cuello. No caminaba como una mujer de ese mundo. Caminaba como alguien que no estaba acostumbrada a ser observada… y por eso mismo result
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Analia VeraAdemás que también por lo qué leí tenía algo con la madre de ella. Y la tía? La chica ésta no tiene vida, no va a la universidad, siempre encerrada ahí. Vive en una burbuja.
Analia VeraLa leí desde el primer capítulo, después pasó un tiempo que no actualizabas. Y la verdad estoy perdida, ésto va a hacer largo, y no me gustan las novelas así. Con qué necesidad tiene de inyectarse? Cuando es más fácil usar preservativo. Cómo puede presentar cómo "hija" cuando tiene sexo con ella.
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