"Ven."
Anfisa no esperó respuesta.
Le tomó la mano y lo jaló con suavidad, con una decisión que no necesitaba explicarse. Sus dedos estaban tibios, un poco húmedos, cerrándose alrededor de los de Thomas con una confianza que todavía la hacía sonrojarse.
Thomas reaccionó de inmediato.
No por reflejo.
Por ella.
La siguió sin resistencia, permitiéndole marcar el paso, aceptando ese gesto íntimo que en cualquier otro contexto habría corregido. Con Anfisa no. Con ella, se dejaba llevar.
Atravesaron