Paolo salió de la habitación sin decir nada, Sara levantó la mirada haciendo un gesto de negación.
Miró a Sofía sintiendo un poco de pesar, al verla que todo intento por acercarse a Paolo, le era fallido. Sofia sin pronunciar palabras se puso de pie y caminó por la habitación, se maldec1a internamente, Sara y la tomó de un brazo.
—¿Paolo? Me asusté.
—No soy Paolo señora. —respondió Sara mirándolo fijamente.
Sofia tragó el nudo en su garganta,
—Creí que era Paolo, estoy desesperada Sara, estoy