El Gran Salón de la manada nunca había parecido tan sombrío. Las antorchas proyectaban sombras danzantes sobre los rostros tensos de los líderes reunidos alrededor de la mesa circular de roble antiguo. El aire olía a incienso de sándalo y a miedo, una combinación que hacía que Lía sintiera náuseas mientras tomaba asiento junto a Kael.
Los Ancianos ocupaban sus lugares ceremoniales, sus túnicas grises contrastando con la madera oscura. El más viejo de ellos, Orión, con su barba blanca que le lle