Te abandono Petya, no quiero una vida contigo.
El cachorro Leo era tan parecido a su padre, directo, duro en lo que cabía en su corta edad, le estaba diciendo a esa loba que ella no era la reina ahí.
— !Leo, no me faltes al respeto, soy un Alfa Salvatore, debes cuidar tus palabras, no soy ningún idiota, y no me estoy dejando robar por esta loba! ¡Leonardo, dile algo a tu cachorro, no es posible que me hable de esta forma!
— Pequeño Leo, a veces aunque no sea mentira lo que decimos, no deben faltarle al respeto a sus tíos. Incluído su tí