No tienes dignidad, ni orgullo, luna.
El Alfa se tensó un poco, no podía dejar que su cuñada se marchara. Debía convencerla de quedarse.
— Tía Adisson, papá dice que llevas un cachorro en la barriga, entonces la familia debe cuidar de ti y de él, si te vas los enemigos de los Salvatore podrían buscarlo para matarlo.
— Oh, yo... No había pensado en eso. No quiero que maten a mi cachorro, ¿Qué puedo hacer para protegerlo?
— Ven con nosotros al mundo de los humanos, allá podremos cuidar de ti, no te va a faltar nada, ni a ti