Quemando a unos cuantos enemigos.
Las angelicales y frágiles lunas estaban siendo apuntadas directamente por armas de alto calibre, los Alfas se tensaron de inmediato, no podían permitir que sus compañeras destinadas resultaran heridas de bala, eso podría comprometer su vida y la de los cachorros.
La mirada asustada de las lobas estaban puestas en sus Alfas, debían proteger la vida de sus cachorros, no se moverían hasta que esos asesinos dieran la órden.
— Les daré una sola oportunidad, bajen las armas y dejen ir a nues