La verdadera forma de los Alfas Salvatore, y Romano.
Al llegar a la villa las lunas corrieron a ver a sus adorados cachorros para cerciorarse de que estuvieran sanos y salvos. Después fueron dejadas en su habitación. Los Alfas saldrían de nuevo.
— Patricio, Tomassi, Lauro, se quedarán a cuidar de nuestras lunas, saldremos a acabar con esta guerra, y al volver no quiero verle un solo rasguño a mi reina.
— Entendido Leonardo, yo estaré muy pendiente de ella y de los cachorros.
— Nosotros también, — Respondieron los otros betas.
— Joshua,