Pelea entre dos mundos para sobrevivir.
El corazón del Alfa estaba angustiado, ese poderoso y sanguinario vampiro cruel, tenía a su amada luna. Tenía que arrebatarsela a como diera lugar.
No le importaba morir, pero le importaba mucho que ella no muriese.
— No te lo volveré a repetir, suelta a mi reina o te juro que te enviaré al infierno yo mismo. — Rugió el rey desde lo profundo de su garganta.
— No te la daré, ella sabe tan dulce, me daré todo un festín con la cachorra que lleva en su vientre. ¡Ellas ya son mías! — Dijo