Las lunas herederas de un linaje mágico.
La batalla era sangrienta, el vampiro herida al Alfa y lo hacía rugir de dolor, ese antiguo ser de maldad era demasiado poderoso.
El rey de los licántropos lograba con sus garras herir a su enemigo, Akon no se cansaba, era imparable, Drakal no lograba contener a esa bestia como pensó que haría. Había creído que sería más sencillo asesinar a ese lobo, pero no era así.
Los dos imponentes reyes intentaban evitar su muerte entre zarpazos, mordidas y fuerza bruta, pero sobre todo con la magia