La última sanadora en el mundo de los Licántropos.
Ni el Alfa Malakay, ni la reina luna se dieron cuenta de que el Alfa Salvatore estaba muy cerca escuchando lo que Alejandra preguntaba al Alfa Romano, sus celos eran una hoguera, estaba que ardía de furia. Pero escucharía hasta el final.
— No Alejandra, sabes que no me gusta andarme por las ramas, no vamos a seguir con el compromiso, eres una loba muy especial para mí, y juro que sentí un pequeño llamado por tí, y estoy seguro que tú lo sentiste por mí, pero no se compara con el gran amor q