El mafioso italiano había rentado mucho a su suerte, pero los vanidosos Alfas no se opusieron, Alexis guardo la foto en su celular, la atesoraría por el resto de su vida.
Entonces el Alfa Leonardo consideró que ya les habían dado el tiempo suficiente a los Corlioni para que corrieran.
— Nos vemos después, vayan a casa, esta guerra termina hoy.
Dicho eso el Alfa dió un salto para convertirse en un enorme y majestuoso lobo negro de hermosos ojos verdes brillantes, era imponente, más gr