La sentencia de Rayan.
El rey de los guepardos se quedó pensando unos momentos, era en extremo arrogante, pero después de ver una muestra del poder del Alfa, sabía que pelear con él era prácticamente un suicidio.
— ¿Me crees estúpido para pelear por nada? Tú lo que quieres es quedarte con mi reino, pero no te lo dejaré tan fácil.
— ¿Yo querer un reino que apenas tiene un poco de vegetación, que parece ser olvidado hasta por los dioses? No me hagas reír, tu pequeño pueblo no tiene comparación con mi manada Luna De