La cigüeña vino en grupo...
Alejandra poco a poco se fue calmando, al final el Alfa la convenció de dejarse pinchar. Necesitaban saber que le ocurría, no podían simplemente marcharse del hospital.
Los tres Alfas esperaban en la sala de espera, cada quien estaba sumido en sus pensamientos. Estaban preocupados, la salud de sus lunas era muy importante.
El Alfa Damiano, y el Alfa Petya, llegaron al hospital con los cachorros, ellos habían insistido en ir a ver cómo estaba su madre.
— Papá, ¿Cómo está mamá? ¿Ya la v