Aleska es llevada al hospital.
Los hermanos Salvatore que tenían como consigna cuidar de su hermana menor, que nadie le tocará uno solo de sus cabellos, yacia en esa cama muy lastimada.
— ¡Aleska, carajo, mírate nada más como estás, por la diosa luna, ¿Quién te lastimó tanto? — Leo revisaba el cuerpo herido de su hermana.
Mientras tanto, Lorenzo y Leonel, acorralaban al vampiro contra la pared, lo iban a destrozar lenta y dolorosamente.
— ¡Sueltenme, quiero ver a Aleska, yo no le hice nada, lo juro! ¿Quién la atacó?