El bosque quedó en silencio después de las palabras de Nikolai.
“Contra nosotros.”
El viento movía lentamente las ramas de los árboles, como si el mismo bosque estuviera escuchando la conversación.
Uno de los guardias cubrió el cuerpo de Sergio con una chaqueta mientras los demás seguían revisando la zona.
Pero todos sabíamos la verdad.
El francotirador ya se había ido.
—Volvemos a la mansión —ordenó Nikolai finalmente.
Su voz era firme.
Controlada.
Pero podía notar que algo dentro de él estaba