La habitación quedó completamente en silencio después de las palabras de Adrián.
“Tú eres el que no sabe quién es realmente la mujer que tienes en tu casa.”
Mi corazón comenzó a latir con fuerza.
Nikolai sostenía el teléfono con la mano rígida, sus ojos oscuros fijos en algún punto del escritorio.
—Deja de jugar —dijo con voz baja.
Al otro lado de la línea, Adrián soltó una risa suave.
—¿Jugar? Nikolai… siempre fuiste demasiado confiado.
—Si quieres algo, dilo.
—Ya te lo dije.
Una pausa.
—La qu