Aaron se encontraba acariciando el hombro de su esposa, Katerina se removió al sentir la caricia.
— ¿Cómo amaneciste? — Fue la pregunta realizada por el hombre.
— Bien, pero si tu estas bien, ten por seguro que estaré mejor — Lo dicho por Katerina, claramente le saco una sonrisa a Aaron.
— No digas así o pensare que...
— Sí vas a pensar que me importas, de una buena vez ya te digo que si, pero hablaremos de eso más tarde, yo me quedaré hoy aquí puesto que ayer no terminé con el trabajo y poster