Los últimos días en la isla pasaron con una mezcla de nostalgia y emoción. Sofía, después de semanas de trabajo y decisiones, por fin había encontrado el lugar perfecto para abrir su sucursal en la ciudad. Sebastián la había ayudado a buscar, a comparar, a imaginar cómo cada rincón se llenaría de flores, y esa nueva etapa la hacía sentir viva, como si todo lo vivido antes tuviera un propósito.
Como si ella no hubiera perdido nada, sino que hubiera creado un legado. Uno que le quedaría tanto a s