El sol iluminó la habitación en la que Sofía pasó la noche, y el aroma de café recién hecho la despertó completamente. Se sentó de repente mientras observaba alrededor, no recordaba haber dormido en otro lugar, pero ahí estaba.
Bajó y vio que Sebastián había hecho café y un par de tostadas para el desayuno. La miró por unos segundos, asintió en silencio como su forma de darle los buenos días y ella correspondió. Miró a la mesa invitándola a sentarse con él; no obstante, algo en su comportamient