Miguel regresó a casa muy tarde tras quedarse trabajando horas extras, esperaba encontrarse con Clara ya en la cama, sin embargo, apenas abrió la puerta la encontró a ella corriendo directamente a sus brazos con una expresión cargada de coquetería. Estaba usando una pijama delgada, la cual se ondeó con el movimiento, dejando un poco más de pie a la vista.
La expresión de Miguel se frunció un poco y luego le besó la frente con ternura.
—Deberías estar durmiendo —susurró con una pequeña sonrisa m