9: Tu destino esta en mis manos. (Nicola )
Al subir al coche, Isabela inmediatamente empezó a tocarme. La dejé por un momento, observándola en silencio, hasta que su mano fue directamente a mi entrepierna. Entonces tomé su muñeca y la aparté.
Me miró confundida.
—¿Pasa algo? —preguntó.
La observé con una expresión seria durante un segundo, antes de que una sonrisa lenta se dibujara en mis labios.
—Solo que… me das a entender que le tocas la polla a cualquiera. Apenas me conoces.
Sus ojos se abrieron con indignación y trató de