121: Al fin juntos. (Elena)
Nunca imaginé que organizar mi propia boda sería tan estresante.
Ni tan divertida.
Ni tan emocionante.
Durante semanas enteras René y yo vivimos rodeadas de telas, flores, catálogos, muestras de pastel y listas interminables.
—¿Blanco marfil o blanco perla? —preguntó René por quinta vez aquella mañana.
La miré desde el otro lado de la mesa.
—René.
—¿Qué?
—Son exactamente iguales.
—No son iguales.
—Sí son iguales.
—No, y debes elegir.
—Lo que más te guste a ti.
Ella cruzó los brazos.
—Por eso tú