8: Los celos me matan. (Elena )
No había podido dormir nada.
¿De verdad nadie se había dado cuenta de quién era realmente él?
Aunque, si lo pensaba bien, no era el mismo de antes. Su rostro ahora era duro, afilado, masculino de una forma distinta. Siempre fue atractivo, pero lo de ahora era otra cosa. Más peligroso. Más oscuro.
Aun así, yo, que conocía hasta las pecas escondidas en su espalda… reconocería entre miles al hombre que amaba.
Me cubrí la cara con las manos y me recriminé por haber pensado en él como el hombre que