Llegué al apartamento con el corazón desbocado, sintiendo cómo cada latido me golpeaba con más fuerza a medida que mis dedos temblorosos buscaban abrir la puerta.
Cuando finalmente entré…
ahí estaba Logan.
Sentado en el sofá.
Como si nada.
Como si acostarse con mi hermana no fuera algo tan grave.
Como si no me hubiera destrozado.
Estaba comiendo lo que parecía comida china, relajado, cómodo, completamente ajeno al infierno que llevaba dentro. Al verme, levantó la vista y me sonrió con una natur