Me tiré en la cama y me metí a redes, viendo algunos videos para que me diera un poco de sueño. Necesitaba distraerme, dejar de pensar… aunque fuera por unos minutos.
Pero entonces llegó un mensaje.
Era de él.
Y, sin querer, sonreí.
Lo abrí.
"¿Estás dormida?"
Me mordí el labio inferior.
Yo le había prometido a Elena que me alejaría de él… pero había algo que no me lo permitía. Algo más fuerte que mi propia voluntad.
Era demasiado lindo.
Demasiado atento.
Demasiado… diferente.
Me costaba creer q