El dolor fue lo primero que sentí al volver en mí.
Un dolor insoportable.
Quemante.
Mi cabeza latía con tanta fuerza que sentía que iba a explotar y el hombro me ardía tanto que apenas podía respirar.
Gemí apenas mientras intentaba abrir los ojos.
Todo estaba borroso.
La cocina daba vueltas lentamente frente a mí.
El suelo frío.
Las luces encendidas.
La sangre.
Había sangre por todas partes.
Y entonces sentí algo caliente deslizándose por mi brazo.
Mucha sangre.
Demasiada.
Un soll