La noche había caído sobre la ciudad, y *The Black Oak* brillaba como un refugio de lujo entre las sombras. El bar, con sus sillones de cuero, paredes revestidas en madera oscura y lámparas colgantes de luz cálida, ofrecía justo lo que James y Noah necesitaban: privacidad, elegancia y una carta de bebidas que no pedía permiso para impresionar.
En el reservado principal, James, Noah, Oliver, Evan y otros amigos cercanos estaban reunidos alrededor de una mesa de cartas. Las fichas de apuestas s